sábado, 2 de abril de 2016

Escritos desde Sayago





En un receso en mi actividad me concedo unos minutos para escribir desde tierras sayaguesas. Aquí descanso, leo, escribo, estudio y paso parte de mi tiempo, y a veces de mi vida. Lo cual me agrada, para qué voy a negarlo. Vivo entre la actividad casi frenética de la ciudad y la tranquilidad y el sosiego que me aportan estas tierras. Ahora, cuando comienza la primavera, el pueblo todavía respira paz, quietud. Habrá que esperar al verano para que regresen, aunque sea solo por unos días, los que tuvieron que emigrar para conseguir un futuro mejor para ellos y para sus hijos. También visitan estos pagos numerosos turistas con sus cámaras de fotos. He de reconocer que no se impulsa demasiado el tema turístico por parte de las autoridades de la zona. Aquí, en la Raya, en la frontera con Portugal, las vistas son hermosas. Posee lugares que enamoran. Puedo afirmar que esto es una mina para el turismo. Todo aquel que viene queda gratamente sorprendido por la belleza de sus pueblos, calles, clima... Y los que aquí vienen suelen repetir, seguro.
Desde donde estoy escribiendo esto, todavía hay niños que juguetean y estudian. Cosa rara en muchos ayuntamientos donde solo quedan ya los mayores, los más ancianos. Aquí, como digo, aún hay niños y le dan vida y alegría a sus calles.
Además de todo lo dicho tengo que añadir que aquí el aire es puro, muy puro. Idóneo para quien quiera o necesite fortificar los pulmones.
En fin, queridos lectores y lectoras, si no sabéis dónde ir, aquí os espera Sayago, La Raya, los Arribes.


1 comentario: